lunes, 24 de octubre de 2011

Manifiesto de "Democracia Real Ya"




Somos personas normales y corrientes. Somos como tú: gente que se levanta por las mañanas para estudiar, para trabajar o para buscar trabajo, gente que tiene familia y amigos. Gente que trabaja duro todos los días para vivir y dar un futuro mejor a los que nos rodean.
Unos nos consideramos más progresistas, otros más conservadores. Unos creyentes, otros no. Unos tenemos ideologías bien definidas, otros nos consideramos apolíticos… Pero todos estamos preocupados e indignados por el panorama político, económico y social que vemos a nuestro alrededor. Por la corrupción de los políticos, empresarios, banqueros… Por la indefensión del ciudadano de a pie.
Esta situación nos hace daño a todos diariamente. Pero si todos nos unimos, podemos cambiarla. Es hora de ponerse en movimiento, hora de construir entre todos una sociedad mejor. Por ello sostenemos firmemente lo siguiente:
  • Las prioridades de toda sociedad avanzada han de ser la igualdad, el progreso, la solidaridad, el libre acceso a la cultura, la sostenibilidad ecológica y el desarrollo, el bienestar y la felicidad de las personas.
  • Existen unos derechos básicos que deberían estar cubiertos en estas sociedades: derecho a la vivienda, al trabajo, a la cultura, a la salud, a la educación, a la participación política, al libre desarrollo personal, y derecho al consumo de los bienes necesarios para una vida sana y feliz.
  • El actual funcionamiento de nuestro sistema económico y gubernamental no atiende a estas prioridades y es un obstáculo para el progreso de la humanidad.
  • La democracia parte del pueblo (demos=pueblo; cracia=gobierno) así que el gobierno debe ser del pueblo. Sin embargo, en este país la mayor parte de la clase política ni siquiera nos escucha. Sus funciones deberían ser la de llevar nuestra voz a las instituciones, facilitando la participación política ciudadana mediante cauces directos y procurando el mayor beneficio para el grueso de la sociedad, no la de enriquecerse y medrar a nuestra costa, atendiendo tan sólo a los dictados de los grandes poderes económicos y aferrándose al poder a través de una dictadura partitocrática encabezada por las inamovibles siglas del PPSOE.
  • El ansia y acumulación de poder en unos pocos genera desigualdad, crispación e injusticia, lo cual conduce a la violencia, que rechazamos. El obsoleto y antinatural modelo económico vigente bloquea la maquinaria social en una espiral que se consume a sí misma enriqueciendo a unos pocos y sumiendo en la pobreza y la escasez al resto. Hasta el colapso.
  • La voluntad y fin del sistema es la acumulación de dinero, primándola por encima de la eficacia y el bienestar de la sociedad. Despilfarrando recursos, destruyendo el planeta, generando desempleo y consumidores infelices.
  • Los ciudadanos formamos parte del engranaje de una máquina destinada a enriquecer a una minoría que no sabe ni de nuestras necesidades. Somos anónimos, pero sin nosotros nada de esto existiría, pues nosotros movemos el mundo.
  • Si como sociedad aprendemos a no fiar nuestro futuro a una abstracta rentabilidad económica que nunca redunda en beneficio de la mayoría, podremos eliminar los abusos y carencias que todos sufrimos.
  • Es necesaria una Revolución Ética. Hemos puesto el dinero por encima del Ser Humano y tenemos que ponerlo a nuestro servicio. Somos personas, no productos del mercado. No soy sólo lo que compro, por qué lo compro y a quién se lo compro.

Por todo lo anterior, estoy indignado.
Creo que puedo cambiarlo.
Creo que puedo ayudar.
Sé que unidos podemos.
Sal con nosotros. Es tu derecho.


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lunes, 17 de octubre de 2011

Bernard Moitessier

Bernard Moitessier
Navegante francés, nació en Hanoi en 1925. Uno de los grandes personajes que han contribuido enormemente a la navegación por pasión y devoción.
Bernard Moitessier, también llamado el Juglar de las estrellas. Navegar en solitario alrededor del mundo puede parecer una empresa romántica: en realidad requiere gran valor y confianza en uno mismo. La circunnavegación del mundo en solitario siempre ha suscitado actitudes contrapuestas. Hay quienes la consideran como una empresa arriesgada y sin provecho, y quienes, por el contrario, la tienen por un sueño que desearían ver realizado.
Desde la primera circunnavegación en solitario, llevada a cabo con éxito por el capitán Joshua Slocum, en 1895-1898. Muchos otros navegantes emprendieron la hazaña.
En marzo de 1968 el Sunday Times de Londres instituyo el trofeo "Globo de oro", dotado con un premio de 5.000 libras esterlinas para el primer navegante que consiguiera dar la vuelta al mundo a vela, en solitario, sin escalas intermedias. El periódico estableció otro premio de 5.000 libras esterlinas a quien realizara dicho viaje en menor tiempo. Estos tentadores premios convirtieron el acontecimiento en una verdadera regata.
Cuatro participantes ya habían comenzado los preparativos. Luego, se les unieron otros cinco navegantes, pero durante el viaje todos los participantes fueron abandonando, salvo uno de ellos. Uno se suicido después de haber navegado en circulo por el Atlántico Sur. Otro, Nigel Tetley, a bordo del único trimarán se vio obligado a retirarse cuando su barco quedo destruido después de doblar el cabo de Hornos y el francés Bernard Moitessier, cuando se encontraba sin lugar a dudas a la cabeza, después de pasar por el cabo de Hornos, opto por dar vuelta, retornando al cabo convencido de que esta maniobra era necesaria para salvar su alma. La regata la gano Robin Knox-Johnston, el único participante que completo el recorrido.          
Este noble marino nunca termino la carrera, con la ayuda de su sextante eligió una nueva ruta e hizo llegar su mensaje: "Sigo, sin hacer escalas, hacia las islas del Pacífico, porque soy feliz en el mar y quizás para salvar mi alma". Puso su velero rumbo a Tahití. Bernard se posicionó en ese momento como un icono de la navegación a vela al renunciar a la gloria y al dinero de la prestigiosa competición, convirtiéndose en uno de los mentores de toda una generación de amantes de la navegación a vela que soñaban con tamaña aventura en los mares.
Moitessier, no podía imaginar la navegación sin sextante, con el que encontraba la dirección tanto de día como de noche. Su magia consistía en llegar a su destino gracias únicamente a este elemento de medición de cuyo manejo se convirtió en un experto. Su sueño: convertirse en un auténtico juglar de las estrellas... reencontrarse consigo mismo en contacto con el cielo y reservar la mecánica sólo para casos de emergencia.
El mundo de la navegación a vela puede parecer elitista o incluso snob pero indudablemente, quien conozca mínimamente las condiciones en que se desarrolla este tipo de regatas sabe que, en estos casos, no hay espacio para las apariencias, que a este tipo de desafíos, sólo pueden enfrentarse los mejores, los más fuertes, los más preparados y sobre todo, los más valientes. En cualquier caso sin lugar a dudas son personas "especiales".
Bernard Moitessier murió en Francia en 1996. Uno de las guerreros del Océano, como lo llamó Rob Mundle, “a los Guerreros del Océano que se atreven a vivir nuestros sueños”. (texto de Foqueuno)